AMPS: Reforzar el personal de la salud para mejorar la seguridad de los pacientes

AMPS
17 Septiembre 2026
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Con motivo del Día Mundial de la Seguridad del Paciente, la Alianza Mundial de Profesiones de la Salud (AMPS) hace un llamamiento a los gobiernos y a los asociados del sector de la salud para que refuercen con urgencia el personal de la salud y los sistemas de salud, a fin de proteger a las personas que viven con enfermedades no transmisibles (ENT), como las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la diabetes, las enfermedades bucodentales y los trastornos de salud mental. 

La seguridad de la atención al paciente depende de que el personal de la salud también esté protegido, cuente con el apoyo necesario y disponga de una dotación adecuada. Un número suficiente de profesionales, unas condiciones de trabajo dignas y un apoyo efectivo a su bienestar son esenciales para reducir el riesgo de daños tanto para los pacientes como para quienes les prestan atención. 

El Día Mundial de la Seguridad del Paciente, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) conmemora cada año el 17 de septiembre, sensibiliza a la población mundial sobre la seguridad del paciente y hace un llamamiento a adoptar medidas urgentes para prevenir daños evitables. 

El tema de este año, «Atención segura para las enfermedades no transmisibles», bajo el lema «¡Atención segura para toda la vida!», pone de relieve la necesidad de mejorar la seguridad en la atención de las enfermedades no transmisibles en todas las etapas de la vida. Un elemento fundamental de este esfuerzo es reforzar la colaboración interprofesional para que las personas que viven con estas enfermedades reciban una atención continua, coordinada y segura a lo largo de toda su vida. Las enfermedades no transmisibles requieren un abordaje a largo plazo que abarque la promoción de la salud, la prevención, el cribado, el diagnóstico, el tratamiento, la rehabilitación y los cuidados paliativos. Por ello, los profesionales de la salud de distintas disciplinas y entornos asistenciales deben trabajar conjuntamente y comunicarse de manera eficaz para garantizar la seguridad de las personas a lo largo de itinerarios asistenciales complejos. La Declaración de la AMPS sobre la práctica colaborativa interprofesional ofrece orientaciones y recomendaciones respaldadas por los organismos mundiales que representan a más de 47 millones de profesionales de la salud. 

Una mayor inversión en la prevención y la detección precoz de las enfermedades no transmisibles puede reducir su gravedad y la complejidad de la atención necesaria, disminuyendo así el riesgo de daños. Sin embargo, los profesionales de la salud no pueden prestar una atención preventiva y centrada en la persona sin sistemas adecuados y condiciones de trabajo dignas. 

Los sistemas de salud deben reforzar urgentemente la atención primaria centrada en la persona y facilitar que los equipos multidisciplinarios trabajen de manera eficaz y en estrecha colaboración con las comunidades. Cuando los profesionales de la salud colaboran para prestar una amplia gama de servicios coordinados, pueden mejorar la continuidad de la atención, armonizar los itinerarios asistenciales, ofrecer servicios más integrales, aumentar la eficiencia y, sobre todo, mejorar la seguridad de los pacientes, los resultados de salud y la satisfacción con la atención recibida. 

«Las enfermedades no transmisibles se cobran 43 millones de vidas al año y a menudo requieren tratamientos complejos. Sin embargo, con demasiada frecuencia, los sistemas de salud intervienen tarde, cuando las personas ya están gravemente enfermas y necesitan atención hospitalaria. Las personas no quieren que sus problemas de salud definan o alteren sus vidas, ni deberían depender de ingresos hospitalarios repetidos cuando un apoyo mejor y más temprano podría ayudarlas a mantenerse sanas e independientes. Por ello, el refuerzo del personal de la salud debe ocupar un lugar central en la respuesta mundial frente a las enfermedades no transmisibles. 

Las políticas mundiales de salud exigen un cambio urgente hacia la prevención, la detección precoz y una atención primaria centrada en la persona en todas las etapas de la vida, prestada por profesionales de la salud que trabajen de forma colaborativa y con una participación significativa de los pacientes y las comunidades. Sin embargo, la escasez de personal, los recortes presupuestarios y las deficientes condiciones laborales siguen amenazando la capacidad de los profesionales de la salud para prestar a gran escala una atención segura, coordinada y preventiva, y provocan agotamiento y sobrecarga entre el personal de la salud. 

No podemos lograr los resultados que desean los pacientes, los responsables de las políticas y los profesionales de la salud sin invertir urgentemente en el personal de la salud. Con motivo del Día Mundial de la Seguridad del Paciente, nuestro mensaje es claro: «Proteger a los pacientes comienza por proteger y empoderar a los profesionales de la salud que prestan una atención segura a lo largo de toda la vida», afirmó Howard Catton, director general del Consejo Internacional de Enfermeras y presidente de la AMPS. 

Las personas que viven con enfermedades no transmisibles necesitan una atención segura y coordinada a lo largo de toda su vida.  

La Alianza Mundial de Profesiones de la Salud (AMPS) reúne a las organizaciones mundiales que representan a dentistas, profesionales de enfermería, farmacéuticos, fisioterapeutas y médicos y representa a más de 47 millones de profesionales de la salud en más de 179 países y territorios. La AMPS trabaja para mejorar la salud mundial y la calidad de la atención al paciente y facilita la colaboración entre las profesiones de la salud y las principales partes interesadas. 

El Día Mundial de la Seguridad del Paciente es una campaña de la OMS que reúne a gobiernos, asociados y comunidades para centrar la atención en la seguridad del paciente y acelerar la adopción de medidas destinadas a reducir los daños evitables en la atención de salud.