El personal de enfermería, pieza clave de una atención sanitaria segura: el presidente del CIE interviene en un acto sobre WASH celebrado en el Vaticano

OMS
24 Abril 2026
WASH JL

El 23 de abril, el presidente del CIE, el Dr. José Luis Cobos Serrano, llevó la voz del personal de enfermería del mundo al Vaticano, donde intervino en un evento de alto nivel organizado por ONGs y centrado en el agua, el saneamiento y la higiene (WASH) en los centros de atención sanitaria. 

El evento reunió a un grupo diverso de organizaciones no gubernamentales —entre las que se encontraban líderes mundiales en materia de salud, ayuda humanitaria y sociedad civil— con el fin de reforzar la colaboración y acelerar las medidas en materia de WASH como base de una atención sanitaria segura y digna. La reunión, que se celebró en paralelo a debates más amplios en los que participaron socios religiosos e internacionales, puso de relieve la urgente necesidad de garantizar que todos los centros de salud cuenten con las condiciones básicas necesarias para prestar una atención segura. 

En representación de más de 30 millones de profesionales de enfermería de todo el mundo a través de la red del CIE, que agrupa a más de 140 asociaciones nacionales de enfermería, el Dr. Cobos transmitió un mensaje claro y contundente: sin agua potable y saneamiento, los sistemas de atención de salud no pueden funcionar. 

«La atención sanitaria no puede existir sin agua potable. Es así de sencillo». 

En sus comentarios, el Dr. Cobos subrayó la realidad cotidiana a la que se enfrentan los profesionales de enfermería en todo el mundo. Desde la prevención de infecciones y el apoyo al parto hasta la administración de tratamientos y la protección de las comunidades, los profesionales de enfermería se encuentran en el centro de la prestación de cuidados; sin embargo, con demasiada frecuencia se espera que desempeñen estas funciones esenciales sin acceso a agua potable, un saneamiento adecuado o una higiene básica. 

También llamó la atención sobre los retos agravados en entornos frágiles y afectados por conflictos, donde la destrucción de las instalaciones sanitarias socava aún más el acceso al agua y a condiciones seguras para la atención, lo que pone en mayor riesgo tanto a los pacientes como a los trabajadores sanitarios. 

Fundamentalmente, el Dr. Cobos situó al personal de enfermería no solo como testigos de estos retos, sino como líderes a la hora de abordarlos. Desde los cimientos de la enfermería moderna establecidos por Florence Nightingale hasta las lecciones de la pandemia de la COVID-19, el personal de enfermería ha demostrado constantemente su liderazgo en la prevención de infecciones, la higiene y la organización de una atención segura. 

«Somos quienes vemos dónde comienzan las infecciones. Somos quienes sabemos lo que funciona en la práctica diaria. Y somos quienes permanecemos cuando los proyectos llegan a su fin». 

Esta experiencia en primera línea, subrayó, convierte al personal de enfermería en colaborador indispensable a la hora de configurar políticas e inversiones eficaces en materia de agua, saneamiento e higiene (WASH). Sin embargo, su experiencia se infrautiliza con demasiada frecuencia en los procesos de toma de decisiones. 

El Dr. Cobos pidió un cambio de enfoque, uno que reconozca al personal de enfermería como líderes, educadores y defensores, y que garantice su plena inclusión en la formulación de política a seguir y en la planficación del sistema de salud. Hizo hincapié en que el liderazgo requiere las condiciones adecuadas: voz en las decisiones, acceso a los recursos y alianzas sólidas. 

La intervención también reforzó los argumentos económicos y de salud pública a favor de la acción. La inversión en WASH, señaló, no es un gasto, sino una de las formas más eficaces de prevenir infecciones, mejorar los resultados de los pacientes y proteger a los trabajadores sanitarios. 

La participación del CIE en el evento supone un claro compromiso con la revalorización del papel del personal de enfermería en la agenda mundial de WASH, haciendo más visibles sus contribuciones y garantizando que su experiencia sirva de base para las políticas y las inversiones necesarias para construir sistemas de salud más seguros y resilientes. 

«Cuando apoyamos al personal de enfermería, protegemos a los pacientes. Y cuando garantizamos el agua y el saneamiento, hacemos que la atención sanitaria sea verdaderamente segura». 

A medida que la atención mundial se centra cada vez más en el fortalecimiento de los sistemas de salud y la preparación ante pandemias, el mensaje del CIE es inequívoco: el agua potable, el saneamiento y la higiene no son opcionales, son fundamentales. Y el personal de enfermería debe estar en el centro de las soluciones.