El Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) ha instado a los líderes mundiales a dar prioridad urgente a una preparación ante las pandemias que sea justa, equitativa y centrada en el personal de la salud. En una declaración presentada el 25 de septiembre durante la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre Prevención, Preparación y Respuesta frente a Pandemias (PPPR), el CIE advirtió que la preparación debe partir del personal de la salud y comenzar antes de que se produzca la próxima crisis.
El CIE también respondió al hecho de que la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre PPPR no aprobara su Declaración Política, así como al persistente estancamiento de las negociaciones sobre el anexo relativo al acceso a los patógenos y la distribución de beneficios (PABS) del Acuerdo sobre Pandemias de la OMS, sin el cual dicho Acuerdo no puede entrar en vigor.
El presidente del CIE, José Luis Cobos Serrano, afirmó:
«Como bien ha señalado el director general de la OMS, el Dr. Tedros, los retrasos para alcanzar un acuerdo tendrán un alto coste para todos los países cuando llegue la próxima pandemia. Aplazar la preparación ante una pandemia es un riesgo que el mundo sencillamente no puede permitirse. No debemos olvidar las dolorosas lecciones de la COVID-19, cuando al menos 115 000 trabajadores de la salud y asistenciales perdieron la vida porque el mundo no estaba preparado. El actual brote de ébola en la República Democrática del Congo constituye un claro recordatorio de que el personal de la salud está siempre en primera línea de defensa y continúa expuesto a riesgos cuando carece de la protección adecuada».
«Los virus no se detienen en las fronteras ni esperan a los diplomáticos. Cada día que transcurre sin una cooperación sólida ni un acuerdo mundial deja al mundo menos preparado. Cuando llegue la próxima pandemia, los profesionales de enfermería y el personal de la salud serán los primeros en pagar el precio. Instamos a todos los gobiernos a concluir esta labor vital: adoptar la Declaración Política, acordar el anexo sobre el PABS, poner en marcha el Acuerdo sobre Pandemias e invertir en el personal de enfermería que mantiene al mundo a salvo».
El CIE hizo oír con firmeza la voz de la enfermería en la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) y estuvo representado en la Reunión de Alto Nivel sobre PPPR por Josephine Agyei, presidenta de la Alianza de Estudiantes y Profesionales de Enfermería Noveles (SECN) del CIE, y por la Dra. Donna Cill. Al presentar la intervención del CIE, la Dra. Cill advirtió que «no podemos permitir que el fin de la emergencia de la COVID-19 suponga el fin de nuestra inversión en preparación». El CIE recordó a los líderes mundiales que el personal de la salud afronta presiones cada vez mayores debido a la escasez de personal, el rápido envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades crónicas, el cambio climático y las crisis humanitarias. Ante la designación del próximo secretario general de las Naciones Unidas, el CIE instó a quienes aspiren a dirigir la Organización a reconocer que el personal de la salud es esencial para mantener el funcionamiento de las sociedades, no solo durante las pandemias, sino también frente a todos los retos de nuestro tiempo.
Tras la Reunión de Alto Nivel, la Sra. Agyei, presidenta de la Alianza SECN del CIE, declaró:
«Los estudiantes de enfermería y los profesionales de la salud que inician su carrera han visto cómo el personal de la salud afrontó la COVID-19 con un valor extraordinario, pero sin la protección, la dotación de personal ni el apoyo necesarios. Como generación que estará en primera línea frente a las próximas emergencias sanitarias mundiales, instamos a los líderes a aprender de esas lecciones, comprometerse con acuerdos conjuntos sólidos y no permitir que afrontemos la próxima pandemia sin la debida preparación. El personal de enfermería es absolutamente esencial para la prevención de pandemias, la vigilancia, la vacunación, la prevención y el control de infecciones, la respuesta a emergencias, la atención primaria y de larga duración, y la resiliencia de las comunidades. Debe contar con una dotación suficiente de personal, protección, apoyo y preparación mucho antes de que se produzca una emergencia».
Howard Catton, director general del CIE, quien encabezó la delegación presencial del CIE en la Asamblea General de las Naciones Unidas, comentó:
«Contratiempos como este no justifican dar un paso atrás en la cooperación multilateral. Al contrario, este es el momento de redoblar los esfuerzos y reforzar las instituciones mundiales capaces de unir a las naciones, porque ningún país puede protegerse por sí solo frente a una pandemia».
«La Declaración Política volverá ahora a la Asamblea General. Instamos a todos los Estados Miembros a aprovechar esta oportunidad para aprobarla y convertir sus compromisos en acciones concretas. Al mismo tiempo, deben concluir las negociaciones sobre el PABS para que el Acuerdo entre en vigor. El acceso a los patógenos y la distribución de beneficios deben sustentarse en compromisos firmes con la equidad en salud y garantizar que las vacunas, las pruebas y los tratamientos lleguen a todas las personas que los necesiten, independientemente de dónde vivan».
«También debemos recordar que ninguna política puede tener éxito sin las personas que la hacen realidad. Sin el personal de la salud, sencillamente no hay preparación ante una pandemia».